Ciencia o creencia

La filosofía muchas veces no se sabe si se trata de ciencia o de creencia, porque la filosofía consiste en que unas personas piensen y razonen acerca del mundo que nos rodea, que intenten darle una explicación a las cosas, sin embargo, había filósofos de todos los tipos. Mientras que unos creían firmemente en la existencia de Dios, otros negaban completamente que fuera cierto. Y esta multitud de opiniones son las que le dan riqueza a la filosofía, que en definitiva es conocimiento http://definicion.de/filosofia/.

Entre los filósofos nos encontrábamos algunos que eran totalmente escépticos a todo aquello que no se pudiera demostrar a través del método científico, dándole una explicación a través de la ciencia, es decir, que lo que veía tuviera una razón de ser lógica, mientras que había otros que pensaban que existían los espíritus, incluso les gustaba lo que hoy en día se conoce como esoterismo, sesiones con las llamadas hechiceras que en teoría podían predecir el futuro de las personas a través de unas cartas.

Es precisamente esto, que hubiera filósofos de toda clase y condición lo que hace grande la filosofía, ya que cualquiera puede ser filósofo y dar una opinión totalmente válida sobre el mundo que nos rodea. Dándole una explicación científica u otra basada en las creencias que todos conocemos, como pueden ser Dios o los espíritus, cosas y fuerzas que son imposibles de demostrar, pero por lo tanto también imposibles de determinar que no existen.

Los grandes pensadores

Muchas personas habrán oído este término, el de grandes pensadores para referirnos a personas importantes de la historia y que han contribuido a áreas como la filosofía, elaborando teorías gracias simplemente a su cerebro y a su visión de la realidad.

Hay pensadores de todas las épocas y de todos los tipos como pueden ser Aristóteles, Platón, Séneca, Ortega y Gasset, Hobbes, Kant, Nietzsche o Santo Tomás de Aquino. Todos estos fueron grandes pensadores cada uno nacido en una época distinta de la historia pero todos con un mismo objetivo, entender el mundo en el que vivieron y que compartimos con ellos. Para ello lo único que hacían eran observar la realidad e interpretarla con su cerebro, que no es poco. Muchos de ellos dedicaron a esta tarea toda su vida, pensaron tanto que acabaron teniendo que comprar un crece pelo para que dejara de caérseles el pelo de tanto darle a la cabeza.

A muchos de ellos se les persiguió y no se les dio el crédito que merecían, esto se debe a que aunque ahora nos parezca raro, eran muy avanzados a su época muchos de ellos, negando algunos incluso la creencia de Dios como es el caso por ejemplo de Nietzsche o afirmando frases tan conocida como “El hombre es un lobo para el hombre” de Hobbes, o “Yo soy yo y mi circunstancia” de Ortega y Gaset.

Fueron hombres que marcaron historia y por eso les conocemos como grandes pensadores porque algunos incluso puede que incluso cambiaran el rumbo de la historia solo con su mirada crítica y observadora del mundo.